7.4.06

Guardar luto

Vuelvo a esto del blog después de más de un mes sin decir nada. En parte porque supongo que no tenía nada interesante que decir, y en parte porque cuando lo he tenido lo que no tenía era tiempo.

Marzo ha sido un mes raro. Un mes de trabajo intenso, tanto laboral como personal. No sé si el resultado ha sido bueno, pero al menos en el aspecto personal era necesario.

Muchas veces parece que la vida es muy complicada, y otras tantas todo se ve muy claro. Y estas sensaciones oscilan a veces en lapsos de tiempo muy breves. No sé cuánto he tardado, pero al final me he dado cuenta de que, de una forma u otra, me estaba haciendo la vida muy difícil.

No es que no lo supiera, pero sí es cierto que probablemente en el último año me he hecho la tonta a propósito de muchas cosas. En parte porque hacía daño pensarlas, y en parte porque a veces es más cómodo tirar hacia delante que pararte a llorar un poco. Como las mujeres mayores, me he puesto ahora de luto, un luto que pienso guardar hasta que se pase la pena, para volver cuanto antes al color.


4 comentarios:

Antonio dijo...

Sea como fuere, es bonito volver a saber de ti de nuevo. Felicidades por volver.

Dani dijo...

Es la primera vez que escribo en tu blog. Lo he leído cuando he podido, y sabes que me encanta como escribes, no es raro que me gusten también tus gustos literarios. Esto como introducción.

El luto, a veces, es útil. Las heridas se curan, asimilas las cosas... Pero el justito, eh?, porque las penas no deben durar demasiado, que hay muchas cosas que hacer, amigos que querer, y que te quieren, aunque, incluso, no los veas mucho, no lo olvides!!

Un besazo.
Dani (el de Montateros)

Anónimo dijo...

Si guardar luto te hace escribir así de bonito, siempre de negro hija

Anónimo dijo...

Pues sí,
no se si es guardar luto, pero cuando algo acaba, una relación, hay que hacer la travesía del desierto, y si intentas saltartela, vuelve.
A mí me ha pasado igual, no quería hacer la travesía del desierto, he dicho soy más fuerte que esto, y no es así,
Estoy segura que nos vendrá muy bien hacer esa travesía, que aprenderemos mucho de ella, que nos va a costar, que se sufre, pero saldremos del desierto antes o después ya verás.
Un beso muy muy grande.
Y nos vemos en algún oasis
Eva