Al final casi todo en la vida son tópicos y más tópicos, y en mi caso así ha sido en este 2005.
Tópico 1: La familia siempre está ahí. Verdadero. Por más que te puedan fastidiar y por más que a veces quieras retorcerles el pescuezo, al final es tu gente (padres, hermanos, cuñaaaos, sobrinos…) la que siempre está ahí, igual porque claro, no les queda otro remedio, y pensarán de mí lo que dicen Faemino y Cansado (y me recuerda Juan): “Habrá que quererla, no le vas a meter una sardina por el culo”.
Tópico 2: En los malos momentos es cuando descubres a los verdaderos amigos. Cierto. Pero es que… ¡Joder, soy una tía con suerte! ¡Creo que todos mis amigos son mis verdaderos amigos! Gracias a todos porque probablemente he estado más pesada de lo normal. Si el año que viene lo estaré menos aún no lo he decidido, así que alguno puede retirarse del bando de los buenos amigos. Perderá una amiga, pero ganará un poco de paz, no se puede tener todo.
Tópico 3: Los disgustos adelgazan. Totalmente falso, al menos en mi caso. También dicen que hacen que te salgan canas. Mira, ahí no te digo yo que no.
Tópico 4: El trabajo es salud. Absolutamente falso. Tengo mi opinión al respecto, pero es más graciosa la de Pepe Rubianes, que copio literalmente: “Durante toda la vida te dicen: El trabajo dignifica al hombre, el trabajo te honra, el trabajo te realiza, el trabajo te pule, te abrillanta, te da esplendor… ¡el trabajo es la hostia, el trabajo hasta te pone cachondo! A quien dijo eso lo tenían que colgar de los huevos, así, del techo, y hacerle girar como las aspas de un ventilador tropical. ¡Vaya pedazo de hijo de la gran puta, oye! Anda y que vayan a engañar al coño de su abuela! En fin, así que aquí estoy, trabajando, pero cagándome en su puta madre, hombre!”. Pues eso mismo creo yo… ¡Joder, en cuatro programas diferentes he estado este año. Y sin vacaciones!. Y lo peor de todo, estoy contenta, bien pagada y, como diría Lina Morgan, “agradecida y emocionada”.
Tópico 5: “Virgencita, virgencita, que me quede como estoy”. Falso. No, no, no… virgencita, virgencita, el año que viene no quiero estar como hoy. Quiero estar delgada, ociosa y casada con Ralph Fiennes (para que Jonathan no vuelva a decir que practica la gerontofilia por estar con una señora de 61 años). O con Ralph o con Rufus Wainwright, pero eso sí que tendría que ser cosa de que el Vaticano viniera a casa a certificar el milagro, y a mí Ratzinger con ese gorrito nuevo me da muy mal rollo.
Tópico 6: El año que viene me saco el carné. El año que viene adelgazo. El año que viene ahorro. ¿Verdadero o falso? En unos meses te lo digo.
Bueno, para los que han llegado hasta aquí… ¡Feliz Nochevieja! Os dejo una foto de la ciudad que dejé este año porque os voy a felicitar 2006 con una de la ciudad en la que vivo (vivir es un decir, porque es más sobrevivir que otra cosa).
