13.7.07

Cuesta abajo

Así es como voy a ir a partir de hoy mismo. Cuesta abajo en mi rodada, como dice el tango.

Cuando era pequeña y tenía que estudiar, me escaqueaba y lo dejaba todo para el final. Cuando tenía que recoger mi habitación esperaba a que mi madre me aullara en la oreja buscando un poco de orden en ese caos de papelotes, libros y rotuladores. Cuando había que fregar, comía un poco más lento de lo que ya hacía habitualmente (y hago), esperando a que llegara ese ataque de impaciencia que tienen mi madre y mi hermana, verdaderas paladines del MAS (no Artur, aunque me ponga), el Movimiento Anti Sobremesa.

Huelga decir que me avergonzaba, claro. Me sentía culpable, porque además en el caso de la habitación, sabía que esperar sólo me conducía a la bronca final, a la desesperación de mi madre, que miraba la habitación y me decía, fuera de sí: “¡Si es que eres una cerda de once tetas!” Ignoro por qué las cerdas de once tetas (yo sólo tengo dos, aunque hermosas, no voy en plan puta de “Desafío total”) son más guarras que las que tienen menos tetas, a ver si se lo pregunto a mi madre.

Cuando llegaba el chaparrón, y mientras trataba de poner orden en la habitación, me sentía fatal. Frustrada, con sentimiento de culpa y pensando que no valía para nada. Pero entonces veía a mi hermana, que es dispuesta, que se levantaba y fregaba, que barría, que estudiaba cuando le tocaba, que no salía por ahí… Y veía a mi hermano y a mi cuñada, que igual ya estaban casados, que habían ascendido en su trabajo gracias a su esfuerzo y que eran gente responsable. Entonces sonreía y pensaba que la clave de todo era la edad. Me decía: “Cuando seas mayor serás así, porque toda la gente mayor friega, y trabaja y recoge, y come verdura y pescado”

Lo he pensado hasta hace muy poco, cuando el DNI me decía muy seriamente que ya era mayor. Y entonces me he dado cuenta de que eso no va a llegar por sí solo. Tengo casi 35 años y sigo sin ser ordenada, sigo sin estudiar, sigo sin querer fregar, sigo comiendo poca verdura y pescado, tardo meses en ordenar y cuando me decido hago lo mismo que hacía con 14 años, mover las cosas de sitio. Por el contrario, mis hermanos y mi cuñada siguen siendo igual. Son dispuestos, responsables y hacen lo que deben hacer.

Por eso voy cuesta abajo. Porque no soy responsable y tengo entradas para el Summercase y el F.I.B, que suponen dos semanas de ajetreo continuo agotadoras para un veinteañero, pero más para una mid-treintañera que no está en forma. Voy cuesta abajo porque llevo semanas con el sueño bajo mínimos. Voy cuesta abajo porque no tengo alojamiento en Benicàssim y tendré que dormir en tienda de campaña. Voy cuesta abajo porque no tengo vacaciones y me dedico a cansarme en vez de a descansar. Y voy cuesta abajo porque debería llevar horas durmiendo y estoy aquí escribiendo.

Pero aunque parezca mentira, hay alguna cosa buena en ir cuesta abajo: que te va dando el viento fresco, que se llega rápido al final y que del suelo no se pasa.

13 comentarios:

Martín dijo...

¿cuesta abajo?? tampoco es para tanto, no??

Será una cuestión de preferencias, uff, a ver cuando sale q tu preferencia es limpiar?? jamás, como mucho se convierte en una necesidad para no perderte en el caos.

Veinteañera con dni equivocado, ánimo para seguir yendo "por el lado más salvaje de la vida"(A. Plá). Qué envidia me das con el Summercase, pasadlo bien.

Ciao

G&L dijo...

¿Las chicas también tienen el síndrome de Peter Pan?
Avísame por donde ruedas en el Summercase no vaya a ser que me atropelles.

jose angel dijo...

¿Cuesta abajo?
Te aseguro que muchos treintañeros darían una de sus extremidades por poder ir al Summercase y al FIB.
Yo lo llamaría libertad para hacer lo que te de la puta gana.
Piensa en las duchas mixtas y en Rufus.
Un beso.

Chendler dijo...

¿Sabes cuantas tetas tiene una cerda?....Las mismas que una limpia.
Si te sirve de consuelo, yo tambien voy cuesta abajo poco a poco, pero no veas las caras, medio envidia, medio resginación, que ponen amigos y conocidos cuando ellos se tienen que ir a casa y yo me quedo por ahí haciendo lo que me da la real gana.

Arwen dijo...

Pues una que ha superado los 30 envidia mucho tu cuesta abajo y suscribe a josé ángel.

Goio dijo...

Me parto el ojete: QUIERO VERTE MONTANDO ESA TIENDA!!! BWAHAHAHAHAHAHAHA

Que sera lo proximo? El año que viene te lio para un festival patrio? Vamos, te veo saltando al son de jaiteiros y es que ya me da algo

BWAHAHAHAHAHAHAHAHAHA

Anda y que le follen a tu cuesta abajo!!!

Suntzu dijo...

Pues para mí la quiero. Yo tengo más o menos tu edad y sigo igual. No te preocupes, que es más divertido rodar que arrastrarse.

The Big Kahuna dijo...

Yo ya tengo asumido que lo que mi madre no ha conseguido enderezar ya se queda torcido de por vida. Es la cabra, ya sabes, que siempre tira al monte. Bueno, o eso, o que somos putos niños de más de treinta años, que también es evidente.

el paseante dijo...

Joder niña, has tardado casi tres semanas en actualizar el blog. Seguro que la gata lleva las uñas sin cortar desde hace meses, y que hay noches que no cenas. "¡Si es que eres una cerda de once tetas!".

Menos dormir y más trabajar, que acabarás escribiendo en un programa de esos de la tele por cuatro duros.

Ayu dijo...

Alguien dijo en una ocasion... "Pasa de esa mierda..." Y puesto que, por otro lado, la derivada de la ecuacion del movimiento rectilineo uniformemente acelerado, me importa un huevo... (Uy... he dicho, huevo... ya no creo que vaya al cielo... Lo siento Ratzinger, has perdido una suscripcion...),podriamos llegar a la conclusion sofista, de que todo depende de como lo definas...

A ver, define... Cuesta abajo... Define normal... Define la cotidiana necesidad de refugiarse en convencionalismos sociales, para ocultar lo que realmente nos apetece... Define instinto... Alguien podria pensar que, la mayor provocacion es ser uno mismo.

Tambien es verdad, que segun un bajito con barba, que maldice en griego, y se hace llamar Aristoteles, el hombre es un animal social... Si, pero hasta que punto?

Y aqui viene la clave del guisado... Hasta que punto? Hasta donde me sale de los cojones, (Ovarios, en tu caso)... Y por que ? (Usando un lema publicitario) Porque yo, lo valgo... y punto...

En serio, lo vales... Despues de todo, eres una chica muy maja y muy normal. Eso debe aportar una credibilidad especial. El unico problema, es que el sistema esta, tan cojonudamente montado, para que se reproduzca la misma mentalidad. Y encima, quienes nos resistimos a dejarnos llevar gratuitamente por la corriente, se nos pinta con, y nunca mejor dicho, unos pintamonas.

En fin, Serafin... Pues eso... Con el mazo dando, mas que dos carretas... O algo asi... no?

Kupe Karras dijo...

Buff, que bajón, yo no tengo treinta todavía pero ya estoy marujeando con un crío en casa. Te entiendo perfectamente, mi habitación era una "leonera, pocilga", siempre se me echaba en cara mi desorden mientras mi madre ordenaba la de mi hermano por ser hombre, que es lo que más me jode ya que todavía vive en casa. Me niego a hacerme mayor, me visto como cuando iba a la universidad, y yo tb estoy gorda, y te entiendo con lo de la ropa, negro a tutiplén , pero reconozco qe ahora se curran cosas más bonitas y puedo ponerme color, y me lo pongo mucho y que les den, como tu dices. También he estado el Las Palmas y van las tipas embutidas en tres tallas menos de las que necesitan(así cualquiera) Hay tiempo para ser todo lo que quieras, yo no como pescado y no me importa, además, con lo poco que queda en el mar me siento contenta de dejarlos en paz. Seguro que ser como somos es lo que no nos hace envejecer como a los demás ;)

Nada importa dijo...

“Cuando seas mayor serás así, porque toda la gente mayor friega, y trabaja y recoge, y come verdura y pescado”

Qué dolorosa verdad.

Mondo Gitane dijo...

espero que al menos no fume, porque si no...