15.1.06

¡Los "Lauritos" están de fiesta!


Hoy he tenido fiesta familiar. ¿Motivo? El cumpleaños de Álvaro, que es éste niño tan mono de la foto y que además es mi sobrino y el hijo pequeño de mi hermana. Vamos, el pequeño de los "Lauritos". El motivo de este nombre es Laura, la mayor, y decididamente líder de esa familia. Es una niña de nueve años, decidida, con carácter y dispuesta a quedar siempre por encima de todos. Curiosamente hoy ha estado muy tranquila, pero no por eso le voy a quitar el puesto de jefa y a borrar su nombre de la dinastía, ¿no? Lo cierto es que Álvaro ha eclipsado también a Raulito, el showman de la prole. Supongo que estaba en baja forma, o que claro, para un niño es doloroso ver que el otro usurpa vilmente la atención de los demás. Pero es que hay que reconocerque el jodío niño (Álvaro) se lo ha ganado. Es cariñoso, risueño, y encima está empezando a hablar fluido. Yo, que en general tengo buen oído, tanto para la música como para los idiomas, tengo dificultades con las lenguas "a priori" fáciles, como por ejemplo el italiano, el portugués o el infantilés (¿cómo se llama sino el lenguaje de los críos?), de modo que mientras mi hermana mantiene con él una conversación fluida, yo no le entiendo nada, con la considerable frustración para el pequeño. Alvarito ha sido agasajado como se merecía (incluso más, porque en mi casa lo de los regalos empieza a ser algo preocupante), y tengo que decir que ha resultado ser un cumpleañero agradecido, y de momento no ha pedido el ticket para ir a montarla a los almacenes del triángulo verde. También es verdad que la mayoría de los regalos "textiles" venían del H&M (¿Cómo va mi solicitud de pagos por publicidad, señores suecos?), y casaban a la perfección con el estilismo del homenajeado que, al final, ha optado por un modelo dos piezas formado por calzoncillo rojo (boxer) y camiseta de tirantes con el estampado de un batman. Todo en color rojo. La salida del chaval vestido de esta guisa ha provocado grandes Ohhhh de satisfacción, que hubieran sonrojado a cualquiera que hubiera vivido este momento y fuera ajeno al babeo familiar. ¡Una bonita tarde de sábado regada con buen cava (catalán, faltaría más) y viandas en abundancia! (en mi casa lo de seguir una dieta también comienza a ser algo preocupante). Próximamente, nuevos cumpleaños.

5 comentarios:

Queer Enquirer dijo...

¿Quiere esto decir que quieres tener niños¿?

Anónimo dijo...

Raulito, te apoyamos!!! Raulito, no cambies! Raulito es el mejor

OSCAR

Anónimo dijo...

A mí me pasa igual con el mío, yo hago de traductora simultánea.

EVA

Anónimo dijo...

Jajajaja!! ¡Menudo peso me quitas de encima!! Mis conversaciones con mi sobrino suelen terminar o bien poniendo él cara de estar pensando "mi tía es subnormal profunda" o bien haciéndome la tonta como si lo hubiera entendido perfectamente y fin de la conversación.

SU

antonio dijo...

Eso del "infantilés" ha sido muy gracioso xD

Los "Lauritos"... te cagas :b

Leyendo este post he sentido algo contradictorio. Por una parte me alegraba porque los cumpleaños son una buena excusa para mantener unidas las familias cuando los hermanos ya se han independizado. Por otra parte, cumplir con la tradición de los regalos, hacerle gracias al homenajeado/a y otras cosillas me ponen un rato de los nervios...

Pero supongo que finalmente, es una grandísima suerte tener sobrin@s. Vamos, lo supongo porque por desgracia no tengo... :/